Tarjeta de crédito by Google

Google esta en vistas de emitir una tarjeta de crédito que presumiblemente estará operativa en menos de dos años. Esta es una de las estrategias operativas que tiene en mente el gigante tecnológico.

Este presumible hecho, esconde la estrategia defensiva que han iniciado algunos bancos como Santander, BBVA o CaixaBank de cobrar en sus cajeros automáticos peor el reintegro de efectivo siendo titular de otra entidad. Las entidades financieras, ya han advertido al Banco de España, que se trata de una amenaza real al negocio bancario tradicional, y que presumiblemente los gigantes tecnológicos no dejaran pasar.

Hace tiempo que corren rumores, Google parece ser el primero que va a intentar trazar una estrategia bancaria, pero en breve se sumara Pay Pal o Apple, ya que cuentan con una ventaja competitiva muy grande, que no es otra que las enormes bases de datos de clientes que tienen, ademas de disponer de grandes cantidades de efectivo en sus balances para dar cobertura a esta estrategia comercial.

Quizá suene a nuevo, pero si nos paramos a observar el mercado vemos que Google ya ofrece una tarjeta (en este caso de débito) a los usuarios americanos que utilizan Google Wallet. Con estas tarjetas los usuarios pueden comprar productos físicos bajo la tutela de Master Card. El servicio es gratuito y sin comisiones.

Es evidente, que los grandes grupos bancarios van a intentar retrasar “vía tarifazo” para no perder grandes cantidades de dinero vía la utilización de sus tarjetas o la perdida de clientes por la nueva forma de operar por los usuarios.

Según se estima, solo el 5% de los clientes, en un plazo de cinco años, realizara las interacciones bancarias en una sucursal física.

Clases de Fondos de Inversión

La nueva normativa sobre instituciones de inversión colectiva ha simplificado mucho la nomenclatura de los distintos fondos de inversión. Ya no existen las denominaciones FIM (Fondos de Inversión Mobiliaria) o FIAMM (Fondos de Inversión en Activos del Mercado Monetario). Todos los fondos reciben las siglas FI (Fondos de Inversión).

  • FIL y FFIL: Los Fondos de Inversión Libre y los Fondos de Fondos de Inversión Libre han sido regulados por la ley de Instituciones de Inversión Colectiva. Es la versión española de los famosos hedge funds. Se distinguen de los fondos tradicionales por su mayor flexibilidad en cuanto a política de inversión, endeudamiento, apalancamiento, inversión mínima, periodicidad en el cálculo del valor liquidativo y comisiones. Los Fondos de Fondos de Inversión Libre, como su nombre indica, son fondos de inversión libre que invierten su patrimonio en otros fondos de inversión libre.
  • FII: Los Fondos de Inversión Inmobiliarios invierten su patrimonio en inmuebles ya sean viviendas, oficinas, garajes,… y obtienen su rentabilidad tanto de la reventa de esos inmuebles como del cobro de los
  • SICAV o Sociedad de Inversión de Capital Variable: A diferencia de los fondos de inversión las SICAV no se subdividen en participaciones sino en acciones. No obstante su funcionamiento es muy similar al de los fondos de inversión y tienen una fiscalidad muy favorable (sus ganancias tributan al 1% en el Impuesto de Sociedades si tienen más de 100 accionistas). Son el vehículo de inversión ideal para grandes patrimonios.

Consejos para elegir un Fondo de Inversión

Un fondo de inversión es un instrumento de ahorro que reúne a un gran número de personas que quieren invertir su dinero.

El fondo pone en común el dinero de este grupo de personas y una entidad gestora se ocupa de invertirlo (cobrando comisiones por ello) en una serie de activos como pueden ser acciones, títulos de renta fija, activos monetarios, derivados e incluso en otros fondos de inversión o una combinación de todos ellos.

Cuando hablamos de invertir en fondos, en realidad, estamos mencionando una gran variedad de inversiones diferentes, cuyo vehículo de inversión es el mismo. Por ello tenemos que dedicarle un tiempo a entender qué tipo de inversión se nos está ofreciendo.

  • Hay fondos garantizados ideales para un ahorrador conservador que no está dispuesto a perder capital, fondos más arriesgados como los de renta variable y otros para inversores más sofisticados, como los ETF que apuestan por la caída de índices bursátiles como el IBEX 35 o el EuroStoxx 50. Por tanto, es importante entender tanto el fondo como la evolución del activo en que invierte.
  • Tenemos que informarnos adecuadamente de la solvencia de la gestora (empresa que gestiona nuestro dinero) y del depositario (entidad financiera que custodia la inversión), ya que de ellos depende la seguridad de nuestra inversión. Se dice que los fondos son uno de los productos financieros más seguros (en cuanto a no perder la inversión en caso de quiebra) porque tanto gestora como depositario responden de los activos. Además, al ser los fondos propiedad de los partícipes (nosotros), en caso de quiebra de gestora o depositario, no se perdería el fondo y se nos reintegraría el valor de la inversión en ese momento.
  • Los fondos aplican diferentes tipos de comisiones que tenemos que conocer y comparar, leyendo con atención el folleto informativo correspondiente. Las principales comisiones a tener en cuenta son: las comisiones de gestión y depósito que cobran la gestora y el depositario, respectivamente. Estas comisiones son implícitas, es decir, ya están deducidas del valor liquidativo del fondo, puesto que se cargan directamente al fondo de inversión.

Importante también analizar las comisiones de suscripción y reembolso; pueden ser a favor de la gestora o del propio fondo (en este caso se denomina descuento a favor del fondo). Son explícitas, es decir, se cargan al partícipe en el momento en que se realiza la suscripción o el reembolso, como un porcentaje del importe suscrito o reembolsado (con un máximo del 5%) y deduciéndose de este.

  • Rentabilidad del fondo; sólo los fondos garantizados nos permiten conocer la rentabilidad que recibiremos en el periodo de la garantía, si es que además del capital garantizan la rentabilidad (la mayoría no garantiza más allá del capital invertido). Para el resto no nos será posible conocer si ganaremos o perderemos dinero; lo que nos ayudará a predecirlo es por una parte la rentabilidad que el fondo ha conseguido en los últimos 5 o 10 años (rentabilidades históricas) y conocer cómo evoluciona el precio del activo en que invierte. Podría ser que un fondo con altas rentabilidades pasadas de repente empezara a caer, dado que el activo en que invertía ha tocado techo.

El pagaré, herramienta financiera

Muchas veces en el ámbito financiero nos entregaran una cantidad monetaria, pero no de forma monetaria. El documento que justifica la existencia de dinero, sin existir físicamente, se denomina pagarés.

Los pagarés de bancos y cajas son un producto de renta fija que consiste en un compromiso de una entidad privada (en el caso de los pagarés de bancos y cajas la propia entidad financiera que los emite) de pagarnos una determinada cantidad de dinero en un plazo establecido.

El cliente entrega una cantidad de dinero a la entidad financiera que a cambio emite un pagaré bancario con el compromiso de devolverle este dinero más los intereses pactados a vencimiento.

A pesar de sus similitudes con los depósitos a plazo fijo, los pagarés no están garantizados por el Fondo de Garantía de Depósitos y su seguridad depende de la solvencia de la entidad financiera que los emite.

Diferencia de los pagarés con los depósitos:

Hay importantes diferencias entre los pagarés y los depósitos a plazo fijo que el ahorrador tiene que conocer y valorar antes de estudiar la inversión:

  • A los bancos y cajas nacionales les resulta más barato ofrecer pagarés que depósitos para captar ahorro. Los depósitos que ofrecen un interés por encima de la media están penalizados por la conocida como normativa Salgado, que obliga a las entidades adheridas al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) español a aportar un extra si sus depósitos superan un determinado tipos de interés. No ocurre lo mismo con los pagarés, que no tienen limitada la competencia en rentabilidad y por ello suelen ofrecer mejores tipos de interés que los depósitos.
  • Los pagarés tienen menos liquidez que los depósitos, ya que no se pueden cancelar anticipadamente. Si queremos recuperar nuestra inversión en pagarés                               tendremos que venderlos en el mercado secundario al precio de cotización de cada momento, pudiendo incluso perder parte del capital (o ganar más).
  • Los pagarés son menos seguros que los depósitos, ya que no están garantizados por el FGD. La solvencia de la entidad financiera que los emite es clave, ya que en caso de problemas seríamos un acreedor ordinario más.

Son una herramienta financiera que cada día va perdiendo su poder y vigencia, ya que en la época de la burbuja inmobiliaria era el rey de las formas de pago.

Recomendaciones Ibex 35

Por fin!! El Ibex 35 alcanzó finalmente la zona de resistencia que presenta a la altura de los 11.500 puntos, esto es el entorno donde cotizaba antes que se rompieran las negociaciones con Grecia. El alcance de esta resistencia, que además coincide con la tangencia con la directriz bajista que viene guiando el proceso correctivo de los últimos meses, es muy probable que pueda frenar las subidas de las últimas jornadas y provocar una fase de cierta consolidación o ajuste de parte del último y vertical ascenso.

Este ajuste es el que recomiendo esperar pacientemente antes de volver a tomar posiciones en bolsa española dado que es muy peligroso en términos de rentabilidad / riesgo hacerlo en el actual entorno de elevada sobrecompra.

Analíticamente, seguimos confiando en un escenario de reanudación de la tendencia alcista principal desde la zona de los 10.300 puntos, que era una zona de potencial giro y gran soporte que representa un ajuste del 61,80/66 por ciento de toda la subida iniciada en los 9.370 puntos, mínimo del pasado mes de octubre. Por tanto, eventuales correcciones las veo como vulnerables y previas a mayores ascensos por lo que son oportunidades para comprar.

ibex julio